miércoles, 20 de febrero de 2013

El barroco en AL.


Sor Juana Inés de la Cruz

Nació en San Miguel Nepantla en 1651 y murió en la ciudad de México en 1695. Fue una religiosa y escritora del nuevo mundo, su estilo literario era el barroco.
Se especializo en la lírica y el teatro así como la prosa, perteneció a la corte de Antonio de Toledo y Salazar.

En el campo de la lírica, su trabajo se adscribe a los lineamientos del barroco español en su etapa tardía. La producción lírica de Sor Juana, que supone la mitad de su obra, es un crisol donde converge la cultura de una Nueva España en apogeo.

Sor Juana era muy dada a hacer retruécanos, a verbalizar sustantivos y a sustantivar verbos, a acumular tres adjetivos sobre un mismo sustantivo y repartirlos por toda la oración, y otras libertades gramáticas que estaban de moda en su tiempo. Asimismo es una maestra en el arte del soneto y en el concepto barroco.

La lírica de Sor Juana, testigo del final del barroco hispano, tiene al alcance todos los recursos que los grandes poetas del Siglo de Oro emplearon en sus composiciones. A fin de darle un aire de renovación a su poesía, introduce algunas innovaciones técnicas y le imprime su muy particular sello.

Obras destacables.

Amor es más laberinto.
"En la hermosura de Fedra,
y en la beldad de Arïadna,
muestra Amor que hay mayorías
donde no caben ventajas;
porque de Amor conozcan en las hazañas,
que sin dejar despojosconsigue palmas."

Los empeños de una casa.

Ana:
Hasta que venga mi hermano,
Celia, le hemos de esperar.
Celia:
Pues eso será velar,
porque él juzga que es temprano
la una o las dos; y a mi ver,
aunque es grande ociosidad
viene a decir la verdad,
pues viene al amanecer.
Mas, ¿por qué agora te dio
esa gana de esperar, ........ ........ ........ ...........
si te entras siempre a acostar
tú, y le espero sola yo?


Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza

Al igual que Sor Juana Inés de la Cruz, fue un escritor novohispano nacido en Taxco en 1580, se caracterizó por cultivar distintas variantes de la dramaturgia. Sus obras se caracterizan porque se adscriben al género de la comedia de caracteres.

Forjó un estilo construido a partir de personajes con identidades muy bien definidas, profundas y difíciles de entender en una primera lectura, además de esas características también Dominaba el juego de palabras y las asociaciones ingeniosas entre estas y las ideas. El resultado es un lenguaje lleno de refranes y capaz de expresar una gran riqueza de significados.

Ataca a las costumbres y vicios sociales de la época, en lo que se distinguió notablemente del teatro de Lope de Vega, con el que no llegó a simpatizar. Es el más psicólogo y cortés de los dramaturgos barrocos y sus obras se mueven siempre en ámbitos urbanos, como Las paredes oyen y Los pechos privilegiados. Finalmente, murió en Madrid en 1639.

Obras destacables.

La amistad castigada.
REY:              Filipo, no hay mal que iguale
               al que padeciendo estoy;
               perdido, Filipo, soy,
               si tu ingenio no me vale.
FILIPO:           Gran Dionisio, rey segundo
               de este nombre, que has podido
               ser, por amado y temido,
               arbitrio solo del mundo;
                  dime tu pena, señor,
               y si con la industria mía
               puede remediarse, fía
               de mi lealtad y mi amor.

El dueño de las estrellas.
REY:              Délfica gloria, refulgente Apolo,
               del cielo cuarto ilustrador eterno,
               a quien los hados concedieron solo
               de la luz la tiara y el gobierno;
               que desde Arturo al contrapuesto polo,
               y desde el alto impíreo al hondo infierno
               con tus piramidales rayos miras,
               mientras el carro de diamante giras;
                  pues Júpiter ordena soberano
               que yo en la edad de joven floreciente  
               el cetro mueva en la inexperta mano
               que dilata su imperio en el oriente;
               tu vaticinio, que jamás es vano,
               ciego me alumbre y tímido me aliente. 
               El orden de reinar en paz me explique, 
               y en mí y en mi corona pronostique.
VOZ:              Pide a Licurgo el árbol venturoso.  




Severo Sarduy.

Nació en Cuba en 1937 y murió en París en 1993, sus estudios de bachillerato los realizo en la Habana.
Después del triunfo de la revolución cubana, colaboró en Diario libre y lunes de revolución, viajó a París en 1960 para realizar estudios de Historia del Arte y nunca regresó a su país.

El estilo de este escritor es muy cuidadoso con el ritmo y deliberadamente reiterativo, en consonancia con la vida de sus protagonistas, condenados a vidas monótonas y despersonalizadas. A pesar de haber vivido en el siglo XX, su estilo es meramente del barroco, estilo que puede ser apreciado al leer sus obras.

Obras destacables.

Gestos.

Cobra.




Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos

Nació en Colombia en 1638, fue el pintor más importante de la época colonial de Colombia. Su estilo de pintura era dominado por el barroco hispanoamericano, Vázquez ha sido considerado como el pintor más grande proveniente de Colombia. La mayoría de sus pinturas son religiosas en naturaleza, con temas que incluyen la vida de Cristo y de la Virgen, de los santos, y de las escenas del nuevo testamento.

Obras Destacables.

La visión de San Antonio.









Nuestra señora de los ángeles



Melchor Pérez de Holguín

Nació en Bolivia en 1660 y fue uno de los principales exponentes de la pintura de Bolivia. Se desconoce quién pudo ser su maestro. Su producción principal se centró en los encargos realizados para órdenes religiosas católicas, como la franciscana y la dominicana.

Su obra se inscribe en una Potosí crédula y milagrosa, donde el arte barroco se fundía con el carácter religioso español. La fe de Pérez de Holguín y sus conocimientos de religión, combinados con ciertas creencias sobrenaturales (paganismos), le mantuvieron en numerosas ocasiones al borde de la herejía.

Obras destacables.

El juicio final.


Triunfo de la iglesia.




Sebastián López de Arteaga.

Fue pintor barroco español que se formó junto con Zurbarán en los años 1620, cuyo estilo introdujo en México. Llegó a América en 1640, en concreto Nueva España (México), donde cultivó el estilo tenebrista con fuertes claroscuros.

Es por lo tanto uno de los pintores más destacados del México colonial.
Pintó cuadros religiosos como Los desposorios de la Virgen, La incredulidad de Santo Tomás o El crucificado, y más de una docena de retratos de los inquisidores, pues tuvo el cargo honorífico de pintor del Santo Oficio.

Obras destacables

Los desposorios de la virgen.


La incredulidad de Santo Tomás.


RODRIGO JOSÉ ZOMETA GONZÁLEZ #34 2°BTO "B"